




Los 10 verdaderos temores del Hombre.
La gran mayoría de los hombres e incluso mujeres creen que saben lo que realmente puede asustar al género masculino. Un fin de semana con los suegros… ir a ver una película de ‘cine de arte’… quedarse sin cerveza en el medio tiempo, etc. Pero eso solo son cosas que los hombres admiten temer, cosa que no tiene que ver con sus temores más profundos. Aquí te vamos a mencionar los 10 verdaderos temores del hombre, de los cuales nunca queremos hablar.
Temor No. 10
El temible cabello en el resumidero. La primer señal de calvicie pone al hombre cara a cara (o más bien cara a folículo con esta dolorosa visión del futuro. Siempre sucede antes de lo que el hombre quiere o espera (que uno espera que no suceda NUNCA). Sabemos que la calvicie es tan parte de la vida como ver eliminados a Tigres y Rayados. Sabemos que el ser calvo no significa que por ello seas menos inteligente, viril o exitoso. Sabemos que para gran mayoría de las mujeres es irrelevante cuanto cabello tiene el hombre. Lógicamente el hombre sabe que hay infinidad de gente calva que está a gusto con la cantidad de piel craneal que enseñan, sin importar si es mucha o poca. Pero cuando te pasa por primera vez, se siente como cuando te subes a la báscula y te das cuenta de que aumentaste 10 kilos, o como cuando despiertas y tienes una enorme espinilla en la mera nariz. Es el inevitable e incontrolable cambio en apariencia que los hombres tratan desesperadamente ocultar. Este es el momento crucial en el que el hombre sabrá si es lo suficientemente valiente como para aceptarlo o lo suficientemente ansioso como para tratar de ocultarlo con peinados de queso de Oaxaca, remedios milagrosos o el espantoso peluquín.
Temor No. 9
Ser atrapado viendo a otra mujer. Hablemos en terminos científicos: La respuesta instintiva del hombre hacia la estimulación visual rara vez tiene que ver con su relación actual o el como se siente con respecto a dicha relación. Pero el complejo cerebro masculino reacciona inmediatamente y nos hace ver a “otras” partes. Damas, realmente odiamos tener que explicar comportamientos que realmente ni nosotros comprendemos.
Temor No. 8
El rechazo. No importa si sucede en una entrevista de trabajo, ligando en un bar, o en un partido de soccer con la raza. Y recuerden, hay una GRAN diferencia entre perder y ser rechazado. Los hombres podemos aceptar perder un juego o que una conversación con una chica en un antro no llegue a nada. Pero como las orgullosas criaturas que somos, odiamos que nos bloqueen. Este temor es debido a que no aceptamos el hecho de que alguien tiene eso que nosotros queríamos y lo está disfrutando mientras nosotros no.
Temor No. 7
Las lágrimas de ella. Los hombres sabemos que es algo natural, que las mujeres necesitan hacerlo, sabemos que significan que necesitamos hacer ALGO MÁS que simplemente darles una toallita para que sequen esas lagrimitas, aunque no tengamos ni la más remota idea que causó el llanto en primer lugar. A los hombres nos han dicho que las mujeres lloran por cualquier cantidad de razones, como liberar emociones, obtener nuestra atención, o porque simplemente el episodio de la novela es realmente triste. El hombre siempre quiere hacer lo correcto para que el llanto termine, pero como no navegamos muy seguido en ese tipo de aguas, seguramente la vamos a regar estrepitosamente, eso es lo que nos da muchísimo más temor.
Temor No. 6
Ser un pésimo amante. De todo lo que el hombre quiere que suceda en la cama, complacer a la mujer es lo que se encuentra en el número uno de la lista. Y no lo decimos nadamás nosotros, es el resultado de una encuesta realizada por la compañía Harris Interactive. Los hombres odiamos pensar que la mujer se aburra, no quede impresionada o satisfecha. Quizás es por ego (no nos hagamos tontos, realmente es por EGO), pero genuinamente los hombres nos preocupamos por cuanto placer una mujer recibe en el lecho. Es por es que el simple término de “fingir un orgasmo” nos atormenta. Para los hombres, el placer fingido es como si te dijeran “eres pésimo en esto, pero ándale, ten, te voy a hacer sentir bien aunque seas malísimo para esto.” Los hombres queremos saber que es lo que quieren las mujeres y ser exitosos proporcionandolo.
Temor No. 5
No ser considerado un HEROE para sus hijos. Llega un momento en la vida del hombre en el que francamente te importa un cacahuata lo que piense de ti la gente, tus compañeros de trabajo, amigos y parientes. Pero el que uno de tus hijos se de cuenta de que eres humano y tienes fallas, eso si que te rompe el corazón. Los hombres sabemos que a veces trabajamos mucho, o somos “de mecha corta” y nos enojamos con facilidad, o simplemente nos quedamos corto en eso de ser el Superman de tus hijos. Pero muy en el fondo, sabemos que es el trabajo más importante que vamos a hacer en la vida. Y si no lo hacemos bien, vamos a sentir como una abolladura en nuestra armadura de papás.
Temor No. 4
El vivir “día a día”. Aunque en el mundo actual, en muchos hogares el hombre no es ya el único que sale de cacería y provee lo necesario, aun sentimos en el fondo ese jalón de la evolución de ser quienes proveemos la protección y una estructura fuerte para defender a la tribu. Cuando perdemos dinero, no ganamos suficiente dinero, o estamos batallando por el dinero, puede ser un verdadero desastre emocional que realmente nos hace sentir que perdemos el control de nuestras vidas.
Temor No. 3
Mujeres Hermosas. Definitivamente algo que nos da más miedo que Hacienda son las mujeres hermosas, MUY hermosas. Una bella dama en el trabajo, en el super, manejando por la avenida, etc. simplemente hace que hasta el hombre más duro se transforme. Los hombres sabemos esto, tratamos de resistirlo, realmente es todo un reto. La belleza es una especie de poder que no dura para siempre, pero es muy poderosa, y prácticamente todos los hombres flaquean ante ella. Puede hacer al hombre hacer cosas verdaderamente estúpidas.
Temor No. 2
Estar desnudos. Si las mujeres creen que son las únicas preocupadas por su apariencia “al natural” estan MUY equivocadas. A los hombres nos preocupa tanto o más lo que la mujer pueda pensar de la primera vez que vean al descubierto cada centímetro de nuestra anatomía. Estamos concientes de que podemos estar demasiado gordos, demasiado delgados, demasiado peludos, demasiado apestosos, etc. Que curioso… al hombre le URGE ver como se ve una mujer sin ropa, pero si muestra mucha preocupación por mostrarse de igual manera.
Temor No. 1
La humillación pública. Este es un temor que hace hasta al más fuerte, flaquear: verte débil. Ya sea que te consideres un hombre extremadamente seguro, o enloquecidamente seguro de ti mismo, te preocupa quedar como incompetente, idiota, o ambas. Sin importar que te haya fallado el zipper del pantalón, el decir un chascarrillo que no viene al caso en una reunión, una severa regañada por parte de tu jefe en una junta, que abaniques un balón en una cascarita, lo que sea… una cosa es cometer errores pero que sean de tal magnitud que te creen fama pública es otra cosa MUY diferente. Se dice que el trabajo más difícil del mundo es proteger algo que no puedes curar con dinero, ni con esfuerzo, ni con dietas, ni cirugías… cuidar la reputación.
